El mundo al revés invade mi vida...
Y el mundo sin sentido también.
Las doradas eran un pescado que me gustaba. Ya no...
Lo que me parecia razonable ha dejado de serlo para convertirse en una sin razón.
Las segundas, terceras o incluso sextas oportunidades me parecen bien, siempre y cuando esa persona haga algo para merecerla.
La vida nos pone a cada uno en su lugar, bonita frase, ¿me estará pasando ahora a mi?

No hay comentarios:
Publicar un comentario