Pues hoy es un día normal, como viene siendo habitual esta temporada con mucha lluvia, niebla, charcos que se pisan y se dejan huellas en la tarima de casa, sin ganas de muchas cosas porque "menudo tiempo de mierda que hace", brrrr.
Yo me estaba dedicando a mis labores domesticas en mi casa, no iba a ser en la del vecino oiga!, y no me sentía muy animado, he estado estudiando el dichoso temario del examen del 27, y me sentía aletargado, alicaído, ali-tonto en definitiva.
Bueno pues por esas cosas del destino he tenido que bajar a la calle (renegando "again" de la lluvia y niebla y los charquitos) para hablar con un vecino y solucionar un problema con la cerradura de la cancela, y fíjate después de estar como media hora he vuelto a casa y sorpresa, me encontraba mucho mejor de animo, con ganas de hacer algo, con ganas hasta de salir a la calle y pisar el maldito charco de la entrada, de cocinar, de seguir estudiando, hasta de escribir este post.
Y es que yo estoy convencido que somos como los sims, tenemos una barra medidora que se llena o se vacía según las necesidades y las acciones que hagamos. Lo malo, es que en los sims la barra medidora la vemos apretando un botón, y yo en mi cuerpo no me la encuentro por ningún lado, con lo que es más difícil... brrr
Y esta canción es preciosa:
martes, 19 de enero de 2010
lunes, 4 de enero de 2010
Propositos en una botella...

-Propositos en una botella-
Con el comienzo del año nuevo, parece que se pone de moda el rollo "proposito", unos quieren dejar vicios, otros intentar cojerlos, otros mantenerlos... lo tipico: el tabaco, el peso, el gimnasio... bueno, pues eso, tonterias que despues de pasar un tiempo no van a ningun lado y terminas pagando meses de cuota de gimnasio para no ir más que dos o tres veces.
Yo no fumo, asi que no puedo dejarlo, al gimnasio ya estoy apuntado, asi que no puedo proponerme apuntarme y si que voy, asi que tampoco puedo proponerme empezar a ir.
Despues de estar dando vueltas al asunto, caí en la cuenta que no sabia ni que dia era en el que ese momento estaba. Sabia que era dia dos de enero, pero no sabia que dia de la semana. En ese instante una chispa incendió mi cabeza: esto no es la primera vez que me pasa. Y pensé en el origen... resulta que desde que estoy en la casa grande (INEM) y despues de cinco años de rutina en el mismo trabajo de lunes a viernes, te acostumbras a que el dia que no madrugas para ir al curro es porque es sabado o domingo, pero cuando despues de varios meses en paro, muchos de tus dias se parecen tanto que desconectas casi por completo, esto supone en ocasiones un desconcierto total o una locura transitoria, o una felicidad imprevisible...
No se si consigo explicarme...
La cosa es que para este año proximo me he propuesto que esto no me ocurra, puesto que me produce una sensación extraña, incluso desagradable. Voy a intentar saber en que dia estoy en cada momento en el que me lo pregunte, yo mismo u otra persona, aunque para conseguirlo tenga que encontrar ese trabajo que por el momento no aparece.
Mientras, observaré al resto de mortales como se hacen sus promesas para el año que viene, como incluso las apuntan en papeles, y como despues de no cumplirlas arrugan el papel y lo tiran a la basura, eso sí, a la bolsa de color azul, que somos muy eco-lógicos.

-propositos a la deriva-
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