
-Propositos en una botella-
Con el comienzo del año nuevo, parece que se pone de moda el rollo "proposito", unos quieren dejar vicios, otros intentar cojerlos, otros mantenerlos... lo tipico: el tabaco, el peso, el gimnasio... bueno, pues eso, tonterias que despues de pasar un tiempo no van a ningun lado y terminas pagando meses de cuota de gimnasio para no ir más que dos o tres veces.
Yo no fumo, asi que no puedo dejarlo, al gimnasio ya estoy apuntado, asi que no puedo proponerme apuntarme y si que voy, asi que tampoco puedo proponerme empezar a ir.
Despues de estar dando vueltas al asunto, caí en la cuenta que no sabia ni que dia era en el que ese momento estaba. Sabia que era dia dos de enero, pero no sabia que dia de la semana. En ese instante una chispa incendió mi cabeza: esto no es la primera vez que me pasa. Y pensé en el origen... resulta que desde que estoy en la casa grande (INEM) y despues de cinco años de rutina en el mismo trabajo de lunes a viernes, te acostumbras a que el dia que no madrugas para ir al curro es porque es sabado o domingo, pero cuando despues de varios meses en paro, muchos de tus dias se parecen tanto que desconectas casi por completo, esto supone en ocasiones un desconcierto total o una locura transitoria, o una felicidad imprevisible...
No se si consigo explicarme...
La cosa es que para este año proximo me he propuesto que esto no me ocurra, puesto que me produce una sensación extraña, incluso desagradable. Voy a intentar saber en que dia estoy en cada momento en el que me lo pregunte, yo mismo u otra persona, aunque para conseguirlo tenga que encontrar ese trabajo que por el momento no aparece.
Mientras, observaré al resto de mortales como se hacen sus promesas para el año que viene, como incluso las apuntan en papeles, y como despues de no cumplirlas arrugan el papel y lo tiran a la basura, eso sí, a la bolsa de color azul, que somos muy eco-lógicos.

-propositos a la deriva-

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